Un Dios prohibido

Película largometraje


Entrevista a Pablo Moreno en Onda Cero Ciudad Rodrigo

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Entrevista realizada a Pablo Moreno, director de la película “Un Dios prohibido” en Onda Cero Ciudad Rodrigo el día 18 de febrero de 2013. En ella, habla de la película y del Festival de Cine Educativo y Espiritual FICEE 2013 que ya tiene abierto su periodo de inscripción. La entrevista puede escucharse a partir del minuto 3 de la grabación.

Si quieres escucharla, pincha aquí:


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Entrevista a Jacobo Muñoz, “Eugenio Sopena” en Un Dios Prohibido

ENTREVISTA A JACOBO MUÑOZ
Interpreta al personaje de Sopena en “Un Dios prohibido”

“SOPENA REPRESENTA EL CONFLICTO ENTRE LO QUE HAY QUE HACER PARA QUE EL MUNDO SEA MEJOR Y EL RESPETO A LOS DEMÁS”

Jacobo Muñoz es el acto que interpreta a Eugenio Sopena en la película “Un Dios prohibido”, además se ha encargado del casting de esta producción y ha realizado una labor de coaching con los actores. Habla de su personaje con respeto y admiración, calificando su pensamiento como muy moderno. En su opinión, la experiencia de este rodaje ha sido muy positiva. Cree en Ciudad Rodrigo como escenario ideal para el rodaje de películas.

¿Háblanos de tu trabajo en la película “Un Dios prohibido”?
Yo empecé aquí gracias a Pablo que me llamó para hacer del personaje de Eugenio Sopena. Un personaje impresionante, que es un anarquista moderado en unos tiempos difíciles y que intentó asegurar que no hubiese una matanza con los seminaristas que protagonizan la película. Así que mi personaje tiene una doble vertiente muy interesante. También,  por otro lado, me encargué de hacer el casting de la película y elegir yo creo que a los mejores. Gente que hizo unas pruebas ¡impresionantes! Me dejaron con la boca abierta. Y también tengo una labor de coaching dado que en el casting ya conocí a los actores y ya establecimos una comunicación, un poco para ayudar en algunas escenas o potenciarlas, para facilitar los caminos. En el fondo es establecer una serie de reglas del juego para que ellos que son grandes artistas puedan desplegar sus encantos,  no tengan vergüenza, tengan creatividad, buen ambiente y eso al final es lo que más le gusta a un actor.

– En este sentido, esta labor que realizas en una película en la que hay tantos personajes, es una labor muy importante.
Y dificilísima. Es muy difícil esta película y por eso tiene tanto mérito lo que Pablo hace, porque con tantos personajes, tantos conflictos, tantas secuencias,… ¡es dificilísimo!

¿Cómo es tu personaje, Eugenio Sopena? Se trata de un personaje real, que ha vivido hasta hace relativamente pocos años. En el momento de la beatificación de los seminaristas claretianos (protagonistas de la película) él todavía vivía. De hecho hizo declaraciones públicas. ¿Qué significa para ti representar a Sopena?
Me parece alguien que tenía un pensamiento muy moderno. En vez de dejarse llevar por el entusiasmo  o las palabras de los políticos y meterse en disputas o aprovechar alguna ideología y algún conflicto para estar en su propia guerra, fue un hombre con un pensamiento muy moderno que diferenció lo que se podía hacer y lo que no. Él quería hacer que el mundo fuese mejor y transmitir sus ideas. Pero eso no significa tener que matar. No significa tener que hacer sufrir o torturar. Tenía un pensamiento muy moderno en ese sentido, que a lo mejor en esa época no se entendía. Estabas en mitad de disputas de políticos y en seguida tomabas parte por un bando o por otro. Él a pesar de tener sus ideas quizá más radicales para aquella época, entendía lo que era el respeto por los demás, incluso el aprecio. Que creo que fue lo que le ocurrió con los seminaristas, la mejor manera de protegerles era apresarles, porque dejarles libres era como dar carta blanca para que en cualquier momento los matasen. Yo creo que hizo hasta donde pudo, hasta donde buenamente le dejaron, porque en las guerras los más moderados son los primeros que mueren, o tomas partido por un bando o por otro. Él, a pesar de eso, sobrevivió e intentó retrasarlo todo. He aprendido mucho de este personaje, muchísimo, además ha sido muy divertido por el elenco que hay, por la gente que me acompaña. El actuar con Alex Tormo, con Alberto López, con Raúl Escudero, … ¡Ha sido increíble! Ha sido no sólo actuar sino pasarlo bien.(…)
Yo admiro al personaje de Eugenio Sopena. Cuando vino el padre Beruete, quiso hacerse una foto conmigo y me habló maravillas de este personaje, yo aluciné, dije, “¡madre mía! Creo que es mejor este personaje incluso de lo que yo pensaba”. Me dijo que gracias a él (en Barbastro) se conserva la Catedral, … Sopena era un defensor del arte y de la cultura. Y esto es lo que he querido llevar a escena, este conflicto entre lo que hay que hacer para que el mundo sea mejor y el respeto a los demás.

– ¿Cómo ha sido tu experiencia de rodaje?
Muy positiva, por Pablo, por Ciudad Rodrigo, que ya es como mi segunda casa. Es increíble, los vecinos,…, el pueblo lo da todo por la producción, la gente te lo agradece, el farinato … ¿qué más puedo decir de Ciudad Rodrigo? ¡Si es que todo es bueno! Y luego, los compañeros, de verdad genial, y los técnicos, ¡impresionante! Todo el equipo. Además, creo que a mí me pilla justo en el punto medio de absolutamente todo el mundo, entre actores, técnicos, incluso vecinos. He disfrutado y esto merece la pena. Esta apuesta no es sólo por “Un Dios prohibido” sino por Ciudad Rodrigo, por conseguir que Ciudad Rodrigo pueda vivir de los rodajes, se puedan hacer películas y que la gente esté encantada de venir aquí a hacer cine que es lo que nos gusta ¿no?

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Entrevista a Ainhoa Aldanondo

ENTREVISTA A AINHOA ALDANONDO

“ME ENCANTARÍA QUE LA GENTE PUDIERA VER ESTA PELÍCULA DESDE UN LADO HUMANO, DESDE EL CORAZÓN”

La actriz Ainhoa Aldanondo interpreta el persona de Ángeles en la película “Un Dios prohibido”. Hemos hablado con ella durante el rodaje de esta producción en Ciudad Rodrigo (Salamanca). Ella destaca de la película el lado humano , una historia que ha de verse desde el corazón.

– ¿Cómo describirías el personaje que interpretas en “Un Dios prohibido”?

Yo interpreto a Angeles que es una miliciana, muy amiga de Trini, personaje que interpreta Elena Furiase. Casi toda la trama la vivimos juntas. Es una trama paralela a la trama principal pero no por ello menos importante

– ¿Cómo está siendo tu experiencia de rodaje?

Absolutamente maravillosa. Me siento muy a gusto. Creo que estamos haciendo un trabajo muy bonito. Todo el mundo. El equipo técnico los actores, están muy involucrados. Ciudad Rodrigo es un sitio ideal para rodar esto porque tiene un calor que acompaña a que podamos estar todos a una. Estamos todos muy juntos, se ha hecho mucho equipo y eso ayuda a que esto se refleje en la película, esto evita un poco la dispersión. Me encanta el ambiente que hay.

– Tras una trayectoria demostrada en producciones teatrales, ¿estás orientando en este momento tu camino hacia el cine?

He trabajado mucho en teatro porque surgió así. Empecé a hacer teatro en Zaragoza, en Aragón, donde hay muchas compañías. El mundo audiovisual está más cerrado e inevitablemente empecé ahí, desde donde he ido enlazando a otras cosas cuando me fui a vivir a Madrid. Luego he ido haciendo televisión y cine. Me encantaría ampliar mi experiencia en ese campo, porque el mundo audiovisual me encanta. Pero en mi carrera he hecho muchísimo teatro desde que tenía 19 años.

La actriz Ainhoa Aldeanondo (izq.) junto a Elena Furiase durante el rodaje de la película “Un Dios prohibido”

– La última película en la que has participado ha sido muy premiada. ¿Qué supuso para ti el participar en “De tu ventana a la mía”?

Fue una experiencia muy bonita, sobre todo porque a Paula Ortiz, la directora la conozco desde hace mucho tiempo, nuestros padres son muy amigos, y es una persona a la que yo admiro mucho. Ella es de Zaragoza, treintañera como yo, que ha logrado hacer una primera película maravillosa, con una cierta producción que sostuviera todo lo que ella quería hacer. Ha trabajado muchísimo durante años para lograr esto. Tiene una iniciativa increíble y la admiro muchísimo. Es muy joven y va a conseguir muchas cosas. A ella la tengo mucho cariño, me encantó cuando me llamó para el proyecto y rodé con actrices y actores como Alex Angulo,  que es maravilloso, dulce y gran profesional, Luisa Garasa que es aragonesa y la conozco desde hace muchos años y fue una experiencia estupenda, increíble. Muy contenta porque se hiciera una película en Aragón y mover esta industria en este lugar.

Como aragonesa que eres, esta película aunque está rodada en Ciudad Rodrigo, está ambientada en Aragón. ¿Esto también te ayudó a la hora de aceptar el papel?

Muchísimo. Aparte mi personaje Ángeles está basada no en un personaje concreto sino en dos, según me estuvo contando el guionista, dos anarquistas zaragozanas, que es de donde yo soy. Además, mi abuela se llama Ángeles. El que toque algo de la tierra me encanta y me ayudó a interesarme por el proyecto.

Acepté el papel por muchas cosas. Me encantó el guión. Conozco a Juanjo, el guionista,  desde hace muchos años. Me llamó él. Me habló del papel, del guión, me encantó. Me parece muy triste que pasara algo así, pero bueno estas cosas también está bien contarlas. Me pareció que el guión estaba hecho con una sensibilidad y con una profundidad increíbles. Me gustó mucho el personaje, porque además tiene una energía distinta a los personajes que yo suelo hacer, porque me suelen dar personajes más cándidos y Ángeles es una persona muy fuerte, que me interesaba mucho. Y también toda la trama con Trini, me parece muy bonito. Me parecía muy humano, el tema de acercarse al otro lado, de poder ver que por encima de todo esto. Todos somos seres humanos y lo que pasa es horrible y de pronto miras a otro ser humano a los ojos y da igual que esté en el otro bando porque es un ser humano como tú y puedes sentir cosas por él. Todo esto que le pasa a Trini y yo estoy a su lado. Me conmovió mucho, me gustó mucho esta trama nuestra.

– Siguiendo con tu carrera , con tu trayectoria este año has estado nominada como Mejor Actriz de Reparto por Incrementum en los premios de la Unión de Actores. ¿Qué ha supuesto para ti esta nominación y la participación en el espectáculo de Peris Mencheta?

Cuando me llamó Sergio Peris Mencheta para hacer “Incrementum” supuso una alegría increíble. A Sergio le conocí en el estudio Juan Carlos Coraza que es donde estudiamos los. Él quería hacer este texto, nos reunió a las actrices con las que quería trabajar y de ahí no sabíamos a donde iba a ir. Estrenamos en una salita muy pequeña y poco a poco fue interesando a mucha gente el espectáculo, Mario Gas se interesó y nos llevó al Español. Ha ido incrementándose,  como su propio nombre indica, hasta que ha tenido mucha repercusión, hemos tenido unas críticas increíbles y para todos ha sido una experiencia muy positiva. Ha sido increíble. Y en cuanto a la nominación. A mí me sorprendió un montón. Fue muy bueno compartir nominación con María Isasi, que a parte de una actriz maravillosa es muy amiga desde hace muchos años, y sobre todo sentirnos valorados todos como equipo por parte de la profesión, que es doblemente bueno te sientes muy querido.

– ¿Qué esperas de esta película?

Espero que la historia que estamos contando sepamos contarla. Creo que está siendo así, porque me parece algo muy fuerte y muy  humano. Siento cierta responsabilidad de poder contar esta historia con el respeto y el amor que debe ser contada. A nivel personal, espero poder aportar mi granito de arena. A un nivel más comercial, me encantaría que muchísima gente la pudiera ver, que pudiéramos tener una buena distribución y la gente pudiera ver este trabajo, esta historia y que  pudiéramos llegar a ser entendidos, que la gente viera esta película desde un lugar humano, desde el corazón,  que pudiéramos hacer algo que alguien pueda ver y sentir cierta empatía por la historia. Por ejemplo hicimos una secuencia donde actuaba Rodrigo Saiz, el personaje de Castán, que era muy pequeña pero fue preciosa y yo decía, yo veo esto como espectador y diría:  me llega al corazón. Ojalá eso pueda suceder con esta película.


Entrevista al Padre José Beruete

PADRE JOSÉ BERUETE MURUGARREN
Director del Museo de los Mártires de Barbastro

Procede de Navarra, ya desde pequeño estuvo en el Seminario de Barbastro, en el mismo edificio donde residieron los Mártires,  lugar que estaba como lo habían dejado ellos antes de morir. Esto sucedió en el año 1949, trece años después de los sucesos que se narran en la película “Un Dios prohibido”.  En la actualidad, el padre Beruete es el director del museo dedicado a los Mártires abierto  desde 1992, fecha de la beatificación, en la localidad oscense.

– A usted esta historia, le ha venido acompañando durante toda la vida.
“Siempre los mártires han sido ejemplo y testimonio para nuestra formación. Todos los formadores, rectores o prefectos, que tuve yo fueron compañeros de los mártires, se salvaron de la guerra escondiéndose en las masías catalanas, y esos fueron los que nos formaron a nosotros. El tema de los mártires estaba siempre dando vueltas alrededor nuestro.”

– ¿Cómo surge la idea de dedicar un museo a este tema?
“Fue con motivo de la beatificación. Antes teníamos un pequeño museo, dos pequeñas salas donde teníamos un almacén de todos los objetos que habíamos recuperado de los mártires, y cuando la beatificación en el año 92, al hacer el edificio nuevo se pensó en hacer el museo en forma, se montó y se estrenó en ese año. La beatificación fue el 25 de octubre y en noviembre, cuando hubo una gran celebración en la Catedral para dar gracias por la beatificación, ese día se inauguró el museo y desde entonces está funcionando.”

– ¿Qué es lo que se puede ver en ese museo?
“Sobre todo lo que se puede ver es el espíritu de los mártires. Siempre les digo a los visitantes que en el Museo no van a ver obras de arte, ninguna cosa portentosa, ni una cosa antigua. Ellos preguntan: ¿Dónde está ese espíritu? Pues mira, en los escritos que nos dejaron momentos antes de morir, porque escribieron mucho. Estuvieron encarcelados en el salón de actos de los Escolapios, fíjate lo grande que es un salón de actos,  pues llenaron las paredes de escritos de arriba a abajo a lápiz, los telones del escenario, las cuatro puertas del salón, una tinaja grande la llenaron de escritos, papeles escritos… bueno pues todo eso los anarquistas antes de huir lo hicieron desaparecer, no quisieron dejar huella de lo que habían hecho allí.  (…) Sólo se conservaron los escritos que dejó el último grupo. El día 15 de agosto murió el último grupo de 20, dejaron unos cuantos papeles en el salón. Al día siguiente mandaron a una chica de la limpieza, que yo la conocí ya de viejecita. En aquel tiempo tenía 18 años, estaba encargada de la limpieza y la ordenaron recoger aquellos papeles y quemarlos porque si no la fusilaban a ella. Ya de mayor, siempre que venía por el museo nos decía: “¿No me conoce? Soy la que salvó los papeles de los Mártires” y entonces nos explicaba “aún me tiemblan las piernas pensando que me iban a fusilar si no quemaba los papeles“. Ella llevó los escritos a la cocina para quemarlos, los dejó allí esperando que el cocinero fuera a encender el fuego. El fraile cocinero que se salvó porque los anarquistas lo tuvieron de cocinero para ellos y no lo quisieron matar. El fraile cocinero vio los escritos y se los llevó a una familia y esa familia los guardó escondidos por miedo a los registros claro (…) y lo guardaron todo escondido ¡debajo del ponedero de las gallinas que tenían en el desván de la casa! Debajo de un montón de paja donde las gallinas iban a poner los huevos, allí escondieron los papeles, y así se salvaron. Pues eso es lo que tenemos en el Museo, los últimos mensajes minutos antes de morir, porque ese grupo murió  a la una y cuarto de la madrugada y hay algún escrito que se preocupó el mártir de poner la fecha. Y eso es lo que tenemos allí, todos los mensajes que hablan del entusiasmo, de defender la fe con el martirio, de imitar a Jesucristo, dar la vida por los demás. Pero a mí lo que más me impresiona es la alegría porque todos los papeles respiran alegría, por ejemplo la carta última que escribe Faustino Pérez que va contando cómo han muerto todos los anteriores, (…) y a mitad de la carta dice la famosa frase: Morimos todos contentos, sin que nadie sienta desmayos ni pesares. Hay otro que dice también en el taburete del piano, escribe: con el corazón henchido de alegría santa estoy esperando el momento cumbre de mi vida, el martirio .

– Y todo ello estamos hablando de gente extremadamente joven, que les quedaba toda la vida por vivir.
Entre 21 y 25 años. Eran los dos cursos últimos del seminario. El último curso se iba a ordenar de sacerdote ese mismo año en septiembre, algunos tenían ya el destino. Uno de ellos a China. Al otro curso le faltaba un año.

– ¿La gente se acerca a ver el museo?
La mayoría es por el tema, porque ya han oído hablar. Unos le dicen a otros: salimos impresionadísimos. Y viene gente que ha oído hablar del Museo y con la curiosidad. La mayoría saben que es museo religioso, y el tema ya lo conocen.
– ¿Qué es lo que más les llama la atención a los visitantes?
Lo que más impresiona es ver los restos de los mártires,  están en una cripta, en unas urnas de cristal. Es lo último que les enseñamos, que se ven todos los huesos de todos. Cuando bajan se estremecen. Antes se les ha contado la historia y van preparados para ver eso.  Les llama la atención cuando se les cuenta la historia y cuando ven los papeles escritos originales. Hay una carta de un mártir que escribe a su familia,  despidiéndose ,  Ramón Illa dice: “Yo no cambiaría la cárcel por el don de hacer milagros. Ni el martirio por el apostolado ¡qué era la ilusión de mi vida!”
– ¿Qué les ha parecido el rodaje?
“Estoy encantado de como lo van haciendo. Es un equipo muy bueno. Muy conjuntados, trabajan con mucho entusiasmo. Les veo y  me digo que parecen los auténticos. Y sobre todo el director, Pablo, que es una bellísima persona.(…)
En ese sentido, esta película es un testimonio más. Una forma de difundir lo que ocurrió en aquel momento que no se quedó en aquello, luego ha continuado.
“Es un testimonio continuo. El cristiano siempre lleva los genes del martirio. Ya nos dijo el Señor: os perseguirán y matarán por causa de mi nombre pero estad contentos y alegres porque la recompensa será el Cielo. La elegía de estos, de ahí viene del Evangelio.
Creo que habrá mucha gente que se removerá en sus conciencias. Mira, recuerdo a un grupo de jubilados que vino de Segovia al Museo, recuerdo a un señor que al llegar a la carta de Faustino Pérez, sacaba un pañuelo y se enjugaba las lágrimas. Y al final cuando se iban me acerqué y le dije que me había dado cuenta de que se había emocionado. Y él me contestó que era la primera vez que lloraba en su vida y que desde que se casó no había pisado una Iglesia, pero que al ver a esos jóvenes dando la vida contentos y alegres, había hecho una reflexión sobre la grandeza de Jesucristo y estaba convencido de que aquello era lo verdadero y tenía la intención de volver a la Iglesia. Una auténtica conversión. Pues esto es lo que yo creo que va a producir esta película, mucha reacción entre la gente. Con la verdad, hay que ir por delante siempre.”

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Entrevista al Padre Manuel Tamargo

Padre Manuel Tamargo
Superior  de la provincia de  Claretiana de Santiago

“Los mártires de Barbastro son una muestra de unos jóvenes que dieron su vida por la Fe,  de cómo se puede vivir el Evangelio hasta sus últimas consecuencias”

El claretiano gijonés Manuel Tamargo Rodríguez (1960) fue profesor del Colegio Corazón de María en Gijón desde 1995; director del centro desde 2001, y en 2004 fue destinado a Madrid para efectuar la unión de varias provincias de la orden Claretiana. Desde 2007 es Superior de la provincia claretiana de Santiago, que abarca gran parte de España (excepto País Vasco, Navarra, Cataluña, Extremadura, Andalucía y Canarias). La provincia incluye a 300 claretianos y 40 centros educativos o pastorales. El pasado mayo, el Padre Tamargo, en representación de los Misioneros Claretianos,  fue el encargado de firmar un acuerdo con Contracorriente Producciones con el objetivo de realizar una película sobre el martirio de la comunidad claretiana de Barbastro (Huesca). Esta producción cinematográfica es “Un Dios prohibido” que se está rodando desde el pasado septiembre en Ciudad Rodrigo (Salamanca) . Recientemente, el Padre Manuel Tamargo ha vivido de cerca el rodaje de esta película.


– ¿Cuál es la motivación de esta película?
“En nuestra Congregación el tema de los mártires, no sólo los de Barbastro, siempre han sido un motivo importante de identificación de nuestra Congregación y motivación, incluso vocacional para muchos. En concreto los de Barbastro de una manera especial porque es el caso más claro, el Seminario Mártir, y además son los primeros beatificados en el año 93 y tuvieron siempre mucha más tradición de culto, de memoria y de recuerdo, que otros mártires,  porque en la guerra civil mataron a 271 claretianos, pero estos son los más significativos porque la historia es la más dura y cruda de todas, las hay también muy tristes. Esto fue siempre un motivo de identificación vocacional. El año pasado se celebró el 75 aniversario del martirio, quisimos darle un énfasis especial, hicimos una difusión tremenda de material e información sobre los Mártires. A muchos, que lo teníamos ahí y sabíamos que estaba pero no nos habíamos identificado con ello, nos sirvió para recuperar el valor que tiene este testimonio de Fe para la Iglesia, de gente joven. Ahora que ya parece que ha pasado un poco todo el asunto de que si la guerra civil, los buenos y los malos, los bandos… parece que se va superando un poco. Es un motivo importante de identificación, de motivación para nosotros y de difusión de unos jóvenes que dieron su vida por la Fe y es una muestra de cómo se puede vivir el Evangelio hasta las últimas consecuencias.”

¿Cómo se llega al proyecto cinematográfico?
“Gracias a la Providencia y a Contracorriente Producciones. Desde mis primeros años de provincial, y ya llevo seis años, siempre había oído la idea de que sería bueno hacer una película sobre los Mártires, para darlo a conocer, una película que fuera suficientemente buena, aséptica, no cargando las tintas como para que se pudiera difundir. Pero nadie sabía cómo, porque una productora normal no te va a hacer esta película, una productora de las comerciales,  te va a cobrar un montón de dinero y nosotros no teníamos medios. Hasta que apareció la llamada de Juan Carlos Sánchez. Ellos habían estado en Barbastro, llamados por el Obispo para unas Jornadas sobre Comunicación, vieron el Museo y dijeron, lo que dice la gente,  que era una historia impresionante. Y ellos con la  visión que tienen, la sensibilidad que tienen de medios audiovisuales y de productora de cine, pensaron que se podía hacer una película estupenda. Y ahí empezó todo. Se pusieron en contacto con nosotros, vimos la oferta, la valoramos, nos pareció muy interesante. Y tardamos poco tiempo en decir que sí. Hasta ahora estamos entusiasmados con la película”.

– ¿Qué le ha parecido el rodaje?
“Hay un trabajo tremendo en esta película. Lo que más me impresiona a mí es la cantidad de personas que están trabajando aquí, el entusiasmo que están poniendo, y además sabiendo que son profesionales la mayoría de ellos pero no están aquí por dinero precisamente, están por el Proyecto, porque la Productora, porque el estilo de esta obra, de esta aventura les gusta y lo que más me impresiona es la calidad que se puede ver, el trabajo que se puede apreciar y el resultado por lo que voy viendo es brillante.”

– Para su Congregación, ¿cuál es el significado de los Mártires de Barbastro?
“Hay una generación muy amplia de Claretianos, que pueden tener ahora de 70 años para arriba, que nacieron a la sombra de los Mártires. Es decir, en los años 40 y 50, los Mártires para ellos, no sólo los que se formaron o crecieron cerca de Barbastro, los Mártires eran un motivo más de acercamiento a Dios y de identificación vocacional. Luego vino una generación, la mía, formados a partir de la década de los 70 y 80, donde la Guerra Civil todavía era algo de lo que no se podía hablar y de los Mártires tampoco porque venían asociados a todo el enfrentamiento y todo lo que había habido. Y ahora estamos recuperando otra vez, con mucha más serenidad, los que no habíamos tenido la oportunidad de estas tan cerca del ejemplo,  de los Mártires, estamos recuperando el testimonio de los Mártires como un motivo también para nosotros. Viendo esta mañana el rodaje de algunas escenas y viendo que, era una actor evidentemente, pero que era un Claretiano el que estaba allí, yo me emocionaba. ¡Es qué yo soy Claretiano también!”

El guión ha sido leído, supervisado por ustedes, por los Claretianos. ¿Hay algún personaje que le llame más la atención dentro de los que se incluyen, que son muchos porque se trata de una película coral?
“Por una parte la historia que conocíamos de los mártires, que está muy fielmente reflejada en el guión. Siempre te impresiona la figura de Faustino Pérez, el mártir. En el guión, y en el tratamiento que le da a los sucesos,  me agrada especialmente el tono que le dan a la figura de algunos milicianos porque, aun dejando claro que eran los asesinos, están bastante humanizados. Los mismos mártires no son unos niños noños que no se enteran de nada y que  van a la muerte porque no tienen otro remedio sino que son jóvenes misioneros, que saben lo que hay, que tienen sus miedos… Esos momentos, más que los personajes en el guión, esos momentos en los que hay dudas entre ellos, comentan,  uno se echa para adelante, otro para atrás, esa forma de ver las cosas, es mucho más humano que lo que puede ser la literatura que en algunos casos se puede ver sobre los mártires, que lógicamente escrita en los años 50 es una literatura de mucho panegírico y de mucho “que buenos eran”… Eso sí que me llama la atención y me atrae especialmente.”

– Por último, el estreno y sobre todo su posterior difusión.
“Soy el primero o el segundo que recibió la propuesta de la película. Desde el principio la apoyé y a veces, incluso, tuve que convencer a algunos otros de que era muy buen proyecto y se van convenciendo ya. No porque yo lo diga sino porque lo van viendo. Estoy muy entusiasmado con la película, me apetece mucho verla en los cines. Pero lo que más me ilusiona de esto es tener una película bien hecha, una auténtica película, no un documental ni un reportaje, que reescribe fielmente lo que fue la historia y podemos utilizar para identificarnos con ella y para hacer incluso nuestra difusión vocacional en toda la congregación durante muchos años. Es verdad que los medios técnicos dentro de quince o veinte años se verán anticuados, pero durante estos años  como el tema es eterno, es permanente, es el contenido de la película, tengo muchas ganas de poder difundirla en Latinoamérica,  de subtitularla en inglés y llevarla a La India. Nosotros tenemos seminarios en países asiáticos que se llaman Mártires de Barbastro porque los jóvenes indios, escucharon la historia, les entusiasmó y pusieron ese nombre al seminario. Entonces que puedan ver, no sólo leer en un libro que puede estar traducido o no, una película lo que fueron los hechos de los mártires y lo puedan contar a otros,  para ser Claretianos o no serlo, pero para entender lo que es ser fiel al Evangelio y lo puedan conocer a mí eso me hace mucha ilusión.”


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ENTREVISTA A ELENA FURIASE

Entrevista a Elena Furiase realizada durante el rodaje de la película “Un Dios prohibido”. La entrevista ha sido realizada por televisión Castilla y León el 26 de Septiembre de 2012.

Si quieres escuchar el audio de esta entrevista, pincha en la fotografía:

ELENA FURIASE (actriz)
Transcripción de la entrevista a Elena Furiase realizada por Televisión Castilla y León en el inicio del rodaje de “Un Dios Prohibido”

P: ¿Cómo llega a tus manos este proyecto? ¿Por qué decides sumarte a él?
R: Me llamó el guionista Juanjo Díaz y me envió el guión, y me dijo que sería un personaje que se llama Trini. Yo había estado a punto de trabajar con Contracorriente por eso me sonaban y los conocía (…) El guión me encantó, empecé a hablar con los chicos, llegamos a un acuerdo y aquí estoy.

P: La guerra civil es una historia áspera y difícil, y en concreto tu personaje es especialmente sufrido.
R: Es sufrido porque el amor y la guerra nunca se han llevado bien. Pero ella es una chica muy positiva, creo que no sabe todavía bien donde está parada, es una chica muy joven, tiene 20 años y se deja llevar por un cura, un seminarista guapísimo, y entonces ella cree que puede luchar contra eso, batir a una guerra y muchísimos ideales por el amor, y se da cuenta de que no. Quizá es más la crueldad de darse cuenta que no puede conseguir aquello que ella quiere porque hay algo abstracto que se lo impide. Ella es muy terrenal, muy pasional, es una Carmen en miniatura, ella sufre en el momento en que ve que hay algo, la Iglesia, y en ese caso Dios,  que le impide estar con esa persona que quiere, al no ser algo físico, le impide avanzar, es una lucha con todo lo que está pasando.

P: Son valores ¿qué es más fácil un papel contemporáneo, de una juventud actual, o irse 75 u 80 años atrás y tratar de comprender otra sociedad?
R: Más fácil sería el ahora porque lo estoy viviendo y es mi manera de ser, pero es más divertido para mí interpretar un papel de hace años, en el que tú ni siquiera estabas en mente y disfrazarte como quien dice, vestirte del personaje y rodar en sitios así tan maravillosos, que ahora son prácticamente patrimonio nacional, y monumentos de turistas, que la gente viene a ver y no se lo puede creer. Rodar como que estás en otra época y vivir algo que tú ni siquiera has podido oír porque hemos nacido mucho más tarde.  Creo que es algo maravilloso y por eso soy actriz,  porque te permite volver atrás  y vivir cosas que nunca hubieras imaginado.


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ENTREVISTA A JESÚS GUZMÁN

Entrevista a Jesús guzmán realizada por televisión Castilla y León durante el rodaje de la película “Un Dios prohibido” el 26 de septiembre de 2012.

Si quieres escuchar el audio, pincha en la fotografía:

Transcripción de la entrevista realizada para Televisión Castilla y León el primer día del rodaje de “Un Dios prohibido”

P: Había dicho usted que ya no iba a volver a hacer cine y le vemos, sin embargo, en el rodaje de “Un Dios prohibido”.

R: Siempre digo lo mismo, que esta es la última película que voy a hacer y luego sigo. Luego me enseñan el guión, tomo contacto con el director, los guionistas, me convencen y… ¡y aparte que a mí me gusta naturalmente! No entiendo porque me llaman para hacer papeles de viejo, total 86 años no es tanto ¿no?

P: Joven de espíritu por lo menos ¿Que le ha atraído de este proyecto?
R: Me encanta a hacer cine y además el haber conocido al director y al guionista, que son estupendos, y a todo el que trabaja en la película con un entusiasmo que hacía tiempo que  yo no veía. Eso es muy bonito, porque si todo el mundo colabora sale una buena película. Porque en una película, como en una obra de teatro, todo es colaboración, no sólo se trata de un solo señor. (…). Y en esta película hay un entusiasmo como yo hacía tiempo que no había visto. Al principio estaba un poco dudando, … ¡otra película más! pero ahora estoy encantado.

P: ¿Y su personaje?
R: Es un cura viejecito, un buen hombre… no explico el argumento porque tienen que venir a verla, como no vengan a ver la película me enfado.

P: Hablamos de un drama en la guerra civil, seguramente a usted le toca todavía  de cerca.
R: Yo la he vivido. Cuando estalló la guerra yo tenía 10 años. Yo iba con mis padres en una compañía de teatro. Yo soy hijo, nieto y biznieto de actores. Estuve con una compañía de teatro en América y al venir es cuando empecé a hacer cine en España en 1956, ya televisión y de todo. He hecho 152 películas y de un tiempo a esta parte también he hecho unos 18 o 20 cortos, mediometraje,  que por cierto es muy difícil porque el corto el efecto que tiene es que el argumento que tiene hay que resumirlo y no es tan fácil.

P: ¿Es todavía difícil tocar el tema de la guerra civil con la sensibilidad necesaria?
R: De la forma que lo van a hacer en esta película muy bien (…) . La guerra civil fue, …, no sé si habrás oído a tus padres o tus abuelos, … Yo tenía diez años y aunque por cierto yo soy de Madrid,  nos pilló en Reus y estuve mucho tiempo  en Cataluña.